Sebastián Darpa tiene el sueño de que ahora despiertes tú

El verbo, ese mágico vehículo que no sabe de distancias ni de imposibles. Nos desvela lo que hay de puertas para adentro de una historia de vida y lo que, en ocasiones, al otro lado de nuestro umbral debemos rescatar para -probar y- hacerlo profundamente nuestro. Sebastián Darpa nos ha acercado un poco de cada, y ahora queda en nuestras manos la elección de degustar.

Debes recordar que si sigues dormido te queda soñar, pero también que pronto será el momento de abandonar el letargo que te mantiene preso o presa en la sinrazón de no atreverte a ser lo que anhelas. 

Coartaron nuestra libertad las voces de quienes pensaron que "era lo mejor" o aquellos otros que no repararon en el perjuicio que nos cargaban a la espalda. Pero ahora no eres ningún/a niño/a y solo tú deberás tomar la decisión precisa de quitarte la mochila pesada, para que tu futuro no sea una réplica del pasado que quieres por fin abandonar.

Este experto de la inmensidad de la mente, Sebastián Darpa, ha venido a recordarnos la importancia de marcarse un propósito aunque sea inventado. De manera que será preciso ahondar en aquellos valores que mejor hablen de nuestra esencia y usarlos a modo de valiosa brújula existencial. Porque, aunque algunos capítulos trágicos de nuestra vida, inevitablemente, se presentarán frente a nosotros, la manera de afrontarlos con congruencia y entereza, sin neurosis, será de nuestra entera responsabilidad. Sí, hemos hablado de esa responsabilidad invisible de sabernos personas sin límites respecto al cielo, pero cargadas de limitaciones que no nos dejan volar y que no nos pertenecen por más tiempo. Como el diálogo interno que no solemos calibrar para nuestro beneficio, sino, más bien, para destruir la imagen que atesoramos como única posible identidad.

La buena noticia que nos sigue esperando al otro lado, para la que eres oídos sordos todavía, es que ningún pensamiento en el que concienzudamente decidamos convertirnos se parece a lo que somos en realidad.

¡Quítate la máscara en favor de la gran obra de tu vida! Atrévete a que emerja el cambio que durante tanto tiempo has esperado mientras dormías. Despierta y camina para reencontrarte con tu parte divina al otro lado del miedo. Solo entonces, con excesiva magia, todo el temor se verá obligado a doblegarse ante tu gran YO.

Por eso, actúa, con la voluntad de no detenerte ante el pánico; con la percepción de que todo saldrá bien; con la imaginación de quien se sabe arquitecto de su vida y con la enorme intuición que te brinda la que nunca se equivoca: La rebelión de tu SER.