Símbolo, ser humano y comunicación



MACOMÁNTICA (MÁGICA COMUNICACIÓN CUÁNTICA):

"Todos tenemos magia. Sin ir más lejos, este momento -de exteriorización y estreno- está siendo tremendamente mágico para mí. La diferencia consiste en que somos ya much@s l@s que hemos decidido hacer algo con ella, especialmente, desde que se comprende en profundidad la importancia de ser 100% originales, completamente auténticos, y habiendo integrado por fin que la magia está contenida en todo cuanto nos rodea, incluso en la conformación de la propia vida."

 

Y tú que la escondes... ¿qué vas a hacer con ella?



Hace muchos años que estudio el tarot a través del contacto mismo con él y con las personas. Y, al igual que cualquier profesional por entendid@ que parezca, no tengo ni idea de qué es o si la opinión acerca de mi propia experiencia es más o menos verdadera que otras. Cada contacto con el símbolo es único.

No toda la gente que me conoce sabe esta parte de mí. Y es que, en la misma forma que con la enfermedad ya superada, hablar del Tarot me había parecido inapropiado hasta ahora, especialmente, por la diferencia entre mi forma de pensar y el ignorante convencionalismo creado en torno a esta temática del alma (o a cualquier otra temática de la que se opine sistemáticamente desde el absoluto desconocimiento de la misma o desde el bastante poco efectivo "teorizar por teorizar" en rigurosa ausencia de práctica).

De manera que ahora siento estar preparada y que ha llegado el momento de compartir esta apasionante aventura con vosotr@s.

En este sentido, lo que  sí puedo aseguraros, lo que sí sé (y me apetece por fin contarle a todo el mundo) es que en mi comunicación introspectiva con las cartas, así como en la comunicación interpersonal con quienes buscaban algo de ellas, siempre ha florecido un instante mágico, constituyendo un trabajo útil, trascendental (respecto a lo aisladamente material) y enormemente transformativo.

Ni que decir tiene que no soy vidente; no adivino el futuro; no tengo una línea 806; no engaño por dinero; ni pretendo resolverle la vida a nadie ni con el tarot ni con absolutamente nada que esté en mi mano. Yo solo soy responsable de las causas y consecuencias que siembro en mi vida. Así pues, poseo suficiente, ya me gustaría tener tiempo para más pero, señores y señoras, esto se acaba demasiado pronto.

Mi misión es informar, comunicar de forma positiva lo sutil (el bien -o el igualmente inexistente mal-, la normalidad poco común...) y, por mucho que a alguien le pese, inocular en el empeño esa luz que no siempre fui capaz de ver.

El conocimiento de la existencia humana, que pusieron a mi disposición los influyentes avatares de la vida, me autoriza para penetrar en el electromagnetismo de otros semejantes que, sin saberlo, necesitan este encuentro con los arquetipos significativos más profundos del ser, sea cual sea la incomprensible etapa de su historia particular desde su -a menudo- limitadísima perspectiva.

Definiría el tarot como la intuición canalizada, en forma de símbología cargada de información universal. Un hilo conductor de comunicación entre el consultante y el consultado, que solo puede resolverse en ese instante. Una mensura para la que no existe futuro, presente o pasado, sino consecuencias lógicas de causas inconsicentes pertenecientes a otro plano real. Es para mí una materialización verbalizada de la potencialidad que toda persona crea frente a sus circunstancias, y en cuyo caso puede ser experimentada o modificada en función de cada decisión individual.

En mi crecimiento junto al tarot, no exento de bloqueos o de frustraciones (aunque tampoco de grandes logros), he podido ver diariamente información valiosa y certera respecto a personas que no conocía en absoluto, sintiendo la sorpresa de lo que para muchos -o para mí en otro tiempo- sería estigmatizado según las leyes de la improbabilidad.

Muchas veces me dicen "léeme el futuro"...  a lo que solo puede responder la certeza del más inmenso desconocimiento acerca de lo que de mí no depende. Todos podéis pronosticar el futuro, no hay más que detenerse a observar y poner consciencia en cuánto o cómo es lo que habéis construido hasta ahora.

Os invito a que hagáis este impulso macomántico conmigo mediante las profundas charlas alrededor de las cartas; a que probéis todo aquello que puedo ofreceros con mi particular modo de conectar los símbolos arquetípicos a los seres humanos, mediante la comunicación y la información imperceptible por los sentidos materiales. Y, en definitiva, os animo a ir descubriendo todo el contenido que pretendo mostraros  a través de esta mágica sección de la web.

 

¡Sumérgete conmigo en tus profundidades! Y si hay algo que te inquieta, te atormenta o te perturba... "échale -huevos- cartas" y mira dentro de ti ;) :)


VIAJE AL COMPLETO SER


0. EL loco: la esencia previa


Carl Gustav Jung: "La creación de algo nuevo no se logra por el intelecto, sino por el toque del instinto actuando a partir de la necesidad interior."

Alejandro Jodorowsky: "Dejo siempre que las circunstancias decidan porque sé que soy yo mismo quien las crea."

Aquí comienza el viaje. Cuentan que los niños y los locos siempre dicen la verdad, y esta carta sin posición tiene mucho de ambos. 

Yo concibo la carta de El loco como la experiencia previa a la experiencia. La osadía de quien comienza sus pasos sin saber a ciencia cierta hacia dónde va, el atrevimiento de cargar con el ser desprovisto de bienes materiales o de metas definidas, y la inocencia que solo conservan los pequeños sin su mente todavía contaminada por el mundo al que recién acaban de llegar. Todos hemos pasado por el loco alguna vez, en alguna etapa, y todos tenemos algo de locos en nuestra manera de enfrentarnos a las circunstancias en alguna ocasión. También está entre sus bondades el caos que, como el big bang, explosiona de energía sin forma ni predecible sentido. El loco es un tránsito temporal de lo dinámico o la forma de vida del bohemio errante, pues vive intensamente la vida al considerar que es todo cuanto tiene y necesita. Por lo tanto, esta carta también puede ser entendida como el espíritu que es cubierto por la realidad material construida, y desde ese plano el loco no tiene miedo para lanzarse instintivamente al circo que le resulta su propia existencia.


1. El mago: primer paso


Carl Gustav Jung: "No debemos pretender comprender el mundo sólo por el intelecto. El juicio del intelecto es solo parte de la verdad".

 

Alejandro Jodorowsky: "Miserables herramientas para fabricar el milagro desconsolado intento (...) Navego hacia la inaccesible meta para obtener el conocimiento del mundo (...) Soy tres veces verdadero: la semilla del comienzo es mi deseo, por mi deseo el árbol de la vida crece y el fruto final se esfuma porque así lo deseo".

 

El mago, que es al igual que El loco uno de los 22 Arcanos Mayores (concretamente el primero), es el primer paso que permite la canalización desparramada de la energía de El loco. La razón, el intelecto, el Pº del mentalismo emerge como facultad típicamente humana y, a través del pensamiento, se abre la bolsa hermética que carga el Arcano anterior, para sacar y empezar a manejar los cuatro elementos que hacen posible la vida (así como el comienzo de todo proyecto a cualquier nivel): aire, agua, tierra y fuego.

En numerología, el número 1 simboliza todo principio o comienzo, implica al primero o a lo primero. Es el primer paso que no te lleva rápidamente a donde quieres pero te saca de donde estás. Supone la energía inicial que la mente enfoca y necesita para llegar a un fin, cuyo método y resultado es todavía incierto.

Los recursos sobre los que El loco pone consciencia son la materia prima de sus decisiones, y vienen representados en las láminas como los ases de cualquier baraja española (los unos). Cada uno de estos palos guarda una afín simbología con los cuatro elementos, y estos, a su vez, con cuatro facetas intrínsecas del Ser: 

  • Las espadas (el cuchillo que está sobre la mesa de El mago) representan el elemento aire y, a su vez, el pensamiento.
  • Las copas, (el vaso que se encuentra sobre la mesa de El mago), se identifican con el elemento agua, que son las emociones y los sentimientos.
  • Los oros (las monedas que se sitúan sobre la mesa de este Arcano), simbolizan el elemento tierra, relacionado con todo lo material obtenido por el hombre como especie.
  • Los bastos (el palo que agarra el mago con su mano izquierda) está relacionado con el fuego, y supone para el ser humano la energía creativa, siendo la sexualidad la materia prima de la creación por excelencia.

A partir de estas notas esenciales es cuando adquieren coherencia -y se construye la base de- los significados de todos los Arcanos mayores y menores del tarot.

Ante todas estas influencias (los pensamientos, las emociones, los intereses materiales y las pasiones), El mago se ve en la situación de elegir inteligentemente cuáles necesita y cómo emplearlas para conseguir sus fines (que pueden ser honestos o, en su significado más peyorativo, embaucadores). Sin embargo, él duda, así lo indican sus pies cada uno para un lado, en sus decisiones. A pesar de la estrategia que le coloca en una situación privilegiada respecto al Arcano 0, El mago no deja de ser un principiante, habilidoso, pero inexperto. Hay que dejar al niño hacerse grande a través del viaje experiencial o, por ejemplo en otros términos, será necesario dejar a un proyecto consolidarse para que sea rentable, estable y de futuro. Aún así, el 1 es un gran potencial nada desdeñable sobre el que habrá que trabajar (en personalidad o esfuerzo) para la evolución de cualquier etapa sucesiva.


¿Hemos comprendido las primeras pinceladas de este complejo viaje arquetípicamente humano?


Si alguien se encuentra perdido en el mundo laboral... Esta combinación puede indicar que una gran idea (espadas = pensamiento) asiste a esta persona (sin aparente rumbo que se mueve buscando trabajo a duras penas) para comenzar a trabajar o montar un negocio que le permita encaminarse y salir de la situación en la que se encontraba.

Si una persona tiene problemas con su pareja... En este caso, partiendo de las mismas cartas que en la situación anterior en distinta posición, no se están tomando las decisiones ni se está teniendo la iniciativa correcta para solucionar el conflicto. La persona en cuestión está perdida, retrocede, no sabe qué camino tomar para arreglar esta situación (a pesar de que se preocupa, se come la cabeza, para conseguirlo).


  • ANÉCDOTAS CURIOSAS: La relación de cada carta con la vida puede ser: a nivel terrenal (es decir, desde un punto de vista físico o material) o a nivel cósmico (esto es, desde una perspectiva trascendental, metafísica o espiritual).
  • En relación a esta última, los cuatro elementos se relacionan con las 12 constelaciones zodiacales. De ahí que los signos de aire (libra, acuario y géminis) tiendan a ser intelectuales; los signos de agua (escopio, cáncer y piscis) sean más emocionales; los de tierra (tauro, capricornio y virgo) mucho más prácticos, orientados a lo tangible por encima de los efímeros sueños y los signos de fuego (aries, leo y sagitario) sean mucho más pasionales e instintivos.
  • Por eso, podemos encontrar los signos de las personas en las cartas en función del palo que sea, aunque, evidentemente, no estemos encasillando a nadie dentro de estos patrones. Solo estamos hablando de una tendencia o una potencialidad general.

11. La fuerza: evolución del mago


Carl Gustav Jung: "A menudo las manos van a resolver un misterio que el intelecto ha luchado con ello en vano".

 

Alejandro Jodorowsky: "Nada me asusta. Soy el principio de la creación".

 

Antes de pasar, lógicamente, al siguiente Arcano Mayor (que sería el dos), es importante comprender lo que viene a continuación. En el tarot, como en la vida, convivimos con aquello que nos limita, para poder avanzar, y con lo que nos trasciende, para la evolución esencial. Esta división es, desde mi punto de vista, de fácil comprensión y reconocimiento en las cartas. Siendo las diez primeras, ese primer ciclo material, más físico, o mundano, y las diez restantes (hasta la meta de El mundo de la que ya hablaremos) lo espiritual, lo metafísico, lo inconsciente... Del mismo modo no es extraño que cada palo (espadas, copas, oros y bastos) también acojan y coincidan con los diez números (del as al 10, sin contar las figuras de la corte de las que se hablará en otros capítulos).

Es por esta razón y no otra, y la numerología siempre acompaña la justificación del símbolo o del significado, que la carta de La fuerza lleva el número 11 (uno y uno), si se trata -claro está- de la baraja adecuada y coherente con la sabiduría heredada.

(Esta es la dinámica o el orden que pretendo seguir a lo largo de la exposición).

Por lo tanto, la pareja de El mago es La fuerza. Resulta hasta evidente la similitud en la parte superior del cuerpo, es decir, en la cabeza (que, volviendo al principio del mentalismo, representaría el intelecto conectado a la infinita potencialidad - de ahí el sombrero con forma de ocho tumbado o infinito- de la que los seres humanos somos capaces con propósito..

Debemos hacer un ejercicio de abstracción para imaginar que, antes de llegar a la fuerza, hemos tenido que pasar por nueve etapas previas y evolutivas, que explicaré, por su puesto a mi modo de ver, a continuación.

Dicho lo anterior, y entendiendo cualquier circunstancia de la vida como algo cíclico y cambiante, la carta de La fuerza, el Arcano 11, vuelve a representar un comienzo, pero un comienzo que poco tiene que ver con el de El mago, ya que por mucho que se parezca el cometido o la situación, el trasfondo ha cambiado diametralmente.

A pesar de lo que la imagen y el título nos evoca, y a simple vista pueda parecernos, esta carta no ofrece lucha, sino más bien sublimación de nuestra fuerza interior (que es por otro lado, paradójicamente, la mayor fortaleza humana). Lo que nos distingue del animal es la capacidad para domar al instinto.

Quien se vea reflejado en esta carta esta comenzando una etapa desde un lugar distinto y con la sabiduría aprehendida de los estadios experienciales que la preceden,

No existe esfuerzo, artimaña ni mirada al pasado, aunque, en lugar de herramientas, lo que tengamos entre las manos sean las voraces fauces de una bestia.

En este sentido, la vida, que a veces supone una amenaza salvaje, puede ser encauzada, con la evolución y el aprendizaje suficientes, con total serenidad, sin lucha, y con la única fuerza operativa, inteligente e infinita que es la de la voluntad.

De esta manera se puede mirar hacia adelante sin el miedo a equivocarnos, en nuestros pasos o en nuestra decisiones, porque estaremos responsabilizándonos de la única actitud eficaz posible para conseguir cualquier objetivo. Asimismo, esta manera de vivir, recurriendo a la inagotable fuerza del alma, transforma en aliado y amigo cualquier obstáculo por temible que pudiera parecernos en nuestra configuración del mundo (creencias limitantes).

Sin embargo, y después de todo, la fuerza no deja de ser una base sólida en la cimentar las siguientes pruebas venideras, la fuerza sigue siendo el correcto principio de lo que ni siquiera con la muerte física termina. ¡Mimetízate con tu entorno porque es un efecto de ti y de tu posición en el mismo!


AVANZANDO...